Recetas

Ensalada 2: Pseudo Panzanella

PANZANELLA

Por Tamar Meneses/QUEENENSALADA

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  1. El tomate está de temporada
  2. Nada se puede comparar a un tomate en su temporada
  3. Los que más respeto le muestran al tomate son los italianos
  4. Inspirarnos en las ensaladas de tomate italianas es de ser inteligente
  5. Parece ser que la Panzanella original era una ensalada muy espartana: pan duro remojado en agua fría, aceite de oliva, cebolla y ajos. Con la llegada del tomate la cosa empieza a complicarse, para bien, y la Panzanella actual admite, además del tomate, otros ingredientes que ciertamente cierran el círculo de lo que debe ser una ensalada de verano: fresca, rica y estimulante.

Este recorrido que ha hecho la Panzanella a lo largo de la historia me recuerda mucho al recorrido que nuestro patrio gazpacho también ha ido realizando, será por eso que la Panzanella me gusta y me convence como plato estratégico con el que combatir los rigores del verano.

Esta que os traigo es una Panzanella que no debería ni llamarse así, es una aproximación libre, una inspiración, que he buscado aligerar de cierta manera, pues igual que me pasa con el gazpacho, tiendo a no usar pan en su elaboración.

Ingredientes:

Un buen puñado de tomates cherries, si son de rama mejor

Un pepino al que se le deben quitar las semillas

Cebolla morada (puede ser blanca o cebolleta)

Un puñado de Cuscinetti Sardi (los compré en un supermercado que empieza y termina por L ;-), si no tenéis acceso a esto o simplemente queréis acercaros a la receta original debéis poner una par de rebanadas gruesas de buen pan viejo a remojar con agua fría.

Queso feta, o mozzarella

Albahaca (yo no le puse a la mía porque mis cuscinetti venían con romero)

Buen aove, buen vinagre de Jerez, sal y pimienta.

Lo primero es cortar los tomates en mitades o cuartos y disponerlos en un bol, salarlos y dejar que vayan soltando su juguito mientras vamos cortando el resto de ingredientes en trozos finos. Añadirlos al tomate.

Si habéis escogido hacerla con pan remojado, tendréis que escurrirlo muy bien, quitarle la corteza y desmenuzar las migas en la ensalada. Si escogéis los cuscinetti, u otro tipo de masa como regañá o pan tostado, lo añadís como cualquier otro ingrediente. 

Remover y aliñar al gusto, y volver a remover.

Ya está. Fresquita y vitaminada para toda la jornada.

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Escrito por:

Conscientemente mediterránea y más castiza de lo que me gusta reconocer. Adoro el buen vino, y si no existiera el jamón ibérico, sería vegetariana.
Procuro tener siempre flores y caminar por la parte soleada de la calle.
Vivo con una curiosidad sana por casi todo.
No concibo la vida sin compartirla con animales.
Tranquila. Imaginativa. Realista.
No soy de lágrima fácil, tampoco de abrazo.
Me esfuerzo en ser viajera, no turista. Odio el trayecto.
Con la báscula y el despertador firmé hace tiempo un armisticio.
Amiga de lo sencillo. Enemiga del triste, del gris, del tibio.
Habladora, observadora, no me gusta nadar y guardar la ropa.
No soy perfeccionista, pero me gusta hacer lo correcto.

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