Recetas

NÍSPEROS EN ALMÍBAR AROMÁTICO y comerlos con queso

Bote gordo

Por Tamar Meneses/QUEENENSALADA

A veces pasa que un producto tiene una temporada tan, tan, corta, pero tan, tan abundante que te ves sobrepasado por la cantidad de algo que no puedes comer en tan poco tiempo tantas veces. Esto a mí me ocurre especialmente en primavera con guisantes, habas y nísperos, y en verano con las cerezas.

Cuando llegan siento una ansiedad tremenda, porque sé que la temporada acabará pronto y que tengo que aprovechar.

Con los guisantes frescos tengo una especial adicción, me paso el año pensando en ellos y evitando lo máximo posible comprarlos congelados, porque en lata o bote me niego rotundamente.

Este año, además, he sido muy afortunada y me han regalado una caja de guisantes que desgrané pacientemente, y que comí unos casi crudos en ensaladas variadas o con pasta, y otros convertidos en una crema de un color verde intenso que difícilmente se consigue si no utilizas guisantes frescos.

Los nísperos son mucho más complicados de trabajar en diferentes preparaciones, así que este año me he decidido a embotarlos en un almíbar ligero algo aromatizado. Nunca he sido muy dada a hacer conservas, pero puede que después de esta experiencia me anime más, porque lejos de lo que pensaba, me he divertido experimentando con todo esto.

Nísperos y queso

Ingredientes

2,5 kilos de nísperos

3 litros de agua

1 kilo de azúcar

Un puñado de flores de azahar (o unas gotas de agua de azahar)

Unas ramas de tomillo

Zumo de medio limón

Un bote de cristal de 5 litros esterilizado (hirviendo el bote y la tapa durante 30 minutos)

Antes de nada os aconsejo hacer el almíbar. Para un bote de 5 litros, yo hice un almíbar de 2 litros de agua y 1 kilo de azúcar, porque no quería que fuera un almíbar extra dulce. Sobro almíbar de todas formas.

En una cazuela a fuego vivo se ponen los tres litros de agua y el kilo de azúcar. Cuando rompa a hervir se añaden las flores (o agua) de azahar y las ramas de tomillo, y se remueve todo hasta que veas que el azúcar se ha diluido perfectamente en el agua. Apartas la cazuela del fuego y dejas enfriar totalmente el resultado.

Mientras tanto puedes ir pelando, y despepitando los nísperos. Os aconsejo que utilicéis guantes de látex para hacerlo porque los nísperos dejan las manos manchadas cuando se oxidan. Por esto también debéis colocar los nísperos ya pelados y sin hueso en un cuenco con agua con limón, para que no se os queden oxidados y feos.

Cuando el almíbar esté completamente frío se cuela para evitar que las flores o las hierbas se cuelen en el bote.

Colocamos los nísperos en el bote y cubrimos con el almíbar, teniendo cuidado de que queden totalmente cubiertos, hasta arriba, y cerrar.

Para crear vacío en nuestro bote de nísperos debemos hervirlo al baño maría durante 20 minutos.

Aunque las conservas caseras pueden durar años lo mejor es consumirlas en aproximadamente 6 meses, a mitad de una temporada y otra.

Yo dejé unos cuantos nísperos fuera del bote pero siguiendo el mismo proceso para probarlos. El resultado no es el que se consigue dejándolos tiempo porque los del bote chuparán más almíbar, estarán más dulces.

De todas formas los probé con queso manchego semicurado y con queso Gorgonzola… Reconozco que soy un ratón, pero con Gorgonzola están de morir lento. Deseando estoy repetir en invierno, cuando mi bote de conserva esté en su máximo esplendor.

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Escrito por:
Conscientemente mediterránea y más castiza de lo que me gusta reconocer. Adoro el buen vino, y si no existiera el jamón ibérico, sería vegetariana.
Procuro tener siempre flores y caminar por la parte soleada de la calle.
Vivo con una curiosidad sana por casi todo.
No concibo la vida sin compartirla con animales.
Tranquila. Imaginativa. Realista.
No soy de lágrima fácil, tampoco de abrazo.
Me esfuerzo en ser viajera, no turista. Odio el trayecto.
Con la báscula y el despertador firmé hace tiempo un armisticio.
Amiga de lo sencillo. Enemiga del triste, del gris, del tibio.
Habladora, observadora, no me gusta nadar y guardar la ropa.
No soy perfeccionista, pero me gusta hacer lo correcto.

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