Recetas

Peras al horno, o la necesidad de lo sencillo

PERASALHORNO

Por Tamar Meneses/QUEENENSALADA

Hay días en las que te despiertas distinto, te sobra todo: las prisas, los compromisos, los recados diarios… días en los que te gustaría poder quedarte en casa ojeando un libro, o viendo unos cuantos capítulos de esa serie que llevas tan retrasada, o sencillamente tirarte en el sofá y dejar que las horas pasen escuchando de verdad una música que alguna vez nos significó algo, o no escuchando nada y apreciando el silencio de nuevo.

Son días, que si podemos, deberíamos escuchar a nuestro cuerpo y hacer lo que soberanamente nos pide, ya sea algo, o nada. Días de no plantearnos escuchar a nuestra consciencia enumerando las cosas pendientes que no podemos abandonar.

Quedarnos en pijama o vestirnos con nuestras mejores galas para estar con nosotros mismos, la ocasión se merece ambas opciones.

Comer cuando tengamos ganas, y no cuando el reloj nos dice que tenemos que tener ganas.

No pensar en que comer. Freír un par de huevos y vestirlos de importancia sirviéndolos en un plato de esa vajilla que sólo asoma por navidad. Hora de abrir esa botella de cava que descansa en el frigorífico esperando un momento que celebrar.

Dormir una siesta de más de 10 minutos cronometrados. Merendar esos pastelitos de chocolate horrendo que les compramos a los niños y que nos tenemos prohibidos a nosotros y a nuestras dietas.

Ir andando hasta el gimnasio, pararnos en la puerta, no entrar, darnos la vuelta y perdernos paseando despacito por la ciudad, a contrapelo de la prisa de la gente.

Hacer la cena con las cuatro cosas que tengamos en casa, y de postre no nos compliquemos más de 4 ingredientes, media hora, y 0 elaboración complicada.

Celebremos que hoy hacemos nuestra santa voluntad.

PERAS AL HORNO DE VERGONZOSA SENCILLEZ

1 Pera entera por persona

1 Cucharada de miel

½ cucharadita de canela

Nueces, o pipas de calabaza, o cualquier fruto seco y sin sal que tengamos por casa

Precalentar el horno a 180º

Partir la pera por la mitad y con una cucharilla quitarle el corazón con las semillas. Cortarle una pequeña rebanada por la otra parte para que queden calzadas y no se muevan.

Disponer en una bandeja de horno con papel de hornear. Rellenar el hueco de la pera con algo de frutos secos, rociar con la miel y la canela.

Hornear durante 30 minutos.

Comer templado. Si tienes helado de vainilla en casa, es el mejor acompañamiento. Yogur natural también le va bien.

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Conscientemente mediterránea y más castiza de lo que me gusta reconocer. Adoro el buen vino, y si no existiera el jamón ibérico, sería vegetariana.
Procuro tener siempre flores y caminar por la parte soleada de la calle.
Vivo con una curiosidad sana por casi todo.
No concibo la vida sin compartirla con animales.
Tranquila. Imaginativa. Realista.
No soy de lágrima fácil, tampoco de abrazo.
Me esfuerzo en ser viajera, no turista. Odio el trayecto.
Con la báscula y el despertador firmé hace tiempo un armisticio.
Amiga de lo sencillo. Enemiga del triste, del gris, del tibio.
Habladora, observadora, no me gusta nadar y guardar la ropa.
No soy perfeccionista, pero me gusta hacer lo correcto.
Trabajé en 1000 cosas, pero paré y ahora camino por nuevos escenarios.

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